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Relojes Baume & Mercier

El respeto por las aspiraciones artísticas

La identidad de Baume & Mercier gira en torno a valores de autenticidad y accesibilidad. Por eso, sus principales cualidades están enfocadas en la capacidad para valorar los momentos y recuerdos más importantes de la existencia.  La marca muestra un absoluto respeto por la ética, un aspecto esencial en su identidad corporativa. Por ello, llevan a cabo prácticas responsables de negocios, arraigadas en la responsabilidad social y el uso ético de recursos naturales. 

Los relojes de Baume & Mercier nacen de la pasión por innovar y buscar el equilibrio perfecto entre el respeto por las aspiraciones artísticas y las posibilidades de realización técnica. En este sentido, los calibres y las cajas ensambladas son sometidos a estrictos controles que aseguren que cada reloj funciona tal y como se ha previsto en el pliego de condiciones establecido por Baume & Mercier. Los relojes mecánicos se cargan en una caja rotora y así se pone a prueba tanto su precisión como la reserva de marcha de su movimiento. Además, por otro lado, en Baume & Mercier, las funciones se someten a control: puesta en hora, salto de fecha, función cronógrafo o cualquier otro tipo de complicación.

Todas las etapas de fabricación de un reloj Baume & Mercier

Baume & Mercier comienza su historia en 1830 cuando los hermanos Louis-Victor y Célestin Baume abrieron un establecimiento de relojería en Les Bois, localidad de la región del Jura suizo. Éste prosperó muy rápido y se ganó una excelente reputación al crear modelos excepcionales con las últimas innovaciones del sector. 

Posteriormente, la empresa abrió una sucursal en Londres con el nombre de Baume Brothers. Así, a finales del siglo XIX la compañía ya poseía prestigio internacional y se había convertido en una actor indispensable de la relojería fuera de Suiza. No obstante, no fue hasta comienzos de la década de 1920 cuando el gerente de la empresa, William Baume, se asoció con Paul Mercier. Se fundó así Baume & Mercier – Genève en 1918, pasando a ser una de las empresas más activas en el campo de los relojes de pulsera.  

Un saber hacer de 190 años

Con todo ello, la casa Baume & Mercier perpetúa con maestría un saber hacer de 190 años basada en el principio del établissage, es decir, la empresa se ocupa de todas las etapas  del proceso de fabricación de un reloj, incluido el ensamblado de sus elementos. Esto denota excelencia y garantiza resultados de alta calidad. De esta forma, sus productos se diseñan en la sede ubicada en Ginebra y toman forma en el taller situado en el Jura suizo, en la localidad de Les Brenets, por lo que la producción de relojes Baume & Mercier está centralizada en Suiza. 

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